Sunday, October 12, 2014

INSPIRADO

Hoy no es poesía la que escribo, sino prosa. 

Después de todo, lo que cuenta e importa no es la forma, sino el contenido. 

INSPIRADO

Cortázar llega a mis oídos, con su música “Two candles for two hearts”, que tantas veces hicimos nuestra.  Dos velas para dos corazones, el tuyo y el mío.
Unidos como estuvieron en  un universo paralelo y mágico, sólo de los dos.

Hoy volví a ver tu imagen,  tu imagen actual, tu imagen reciente, la que hace 17 meses que no veo, y mi corazón dio un vuelco.

Miré tu sonrisa, tu aspecto juvenil –especialmente en una de las fotos— tus ojos grandes y penetrantes en su mirar, tus labios perfectos, hermosos. 

Estabas finamente ataviada, y no pude menos que echarte de menos ¡enormemente!...

Fue un impacto fuertísimo, me estrujó el corazón, lo confieso.

Hubiera querido en ese mismo momento devorar kilómetros, y aparecerme de repente a tu lado, tomar tu mano, y al cruzarse nuestras miradas, no decir nada ninguno de los dos, simplemente aceptar el hecho de que volvíamos a estar juntos.

¡Ah!, tal vez tú ni imaginas las veces que me reprocho ser tan sensible, y seguir tan enamorado de ti como desde nuestro primer encuentro hace 4 años. 

Te veo, y cae un silencio sobre  algunas cosas que nos hemos  dicho. Te veo, y desmayo por estar contigo, me doy cuenta que eres mi mujer, tal y cual te he amado y amo. La mujer a la cual en estos cuatro años transcurridos permanecí fiel, aunque tú no lo supieras o alguna vez lo dudaras.

Si, o tú o ninguna, como dice la canción. Contra viento y marea, contra toda la lógica que quiera suponerse cabe, tú eres  lo que mi corazón anhela más que a nadie en todo el mundo.

Tú y yo, que de desconocidos, pasamos a integrar nuestras vidas de una manera única. 

No, no me interpretes mal. No es un momento de intimidad lo que quiero de ti, lo que quiero contigo. Es volver a sentir con esa fuerza tremenda e imparable, todo el amor que he vivido y que se ha concentrado en mi todo este tiempo; el tiempo de tu silencio, de tu incomunicación. 
 
Amor mío, estoy enfermo de tristeza. Sí, enfermo de una tristeza que nadie en el mundo me puede quitar si no eres tú. 

Busca la forma, la manera, tal vez en un acto muy sencillo, en una decisión simple, que me depare una verdadera alegría. Pero te ruego, hazlo, ¡hazlo porque es urgente! Hazlo porque si no siento que me voy muriendo lentamente de angustia….¡por ti!, ¡por ti!.

Suponte que alguien a quien tú escuchas y respetas se acerca a ti y te pregunta:  si pudieras hacer realmente feliz a una persona, ¿te negarías a hacerlo?.  Estoy seguro que la respuesta sería "no". No te negarías, porque tu corazón bueno te indica que si está en ti poder hacer feliz a alguien, lo vas a hacer.

En tus manos estoy, está mi vida misma. Toma una decisión, haz un gesto, una indicación clara que sea capaz de devolverme la felicidad de que carezco. Está en tus manos, y sólo en las tuyas. 

Y no, no te arrepentirás. ¡Te lo aseguro! No son meras palabras, es mi compromiso para contigo, y para con Aquel que nos cuida y guarda desde el cielo.

¡Hazlo ya!

 enigma
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