Thursday, December 5, 2013

No, yo no hago "borrón y cuenta nueva"

No querida mía. Yo no hago borrón y cuenta nueva.
No puedo hacerlo.

Es más fuerte que yo. 

Porque miro esta foto, y allí estás tú.

Porque no puedo leer a Sabines y no acordarme de ti.

Porque no puedo enterarme de que hubo un terremoto en tu tierra, y no tenerte presente.

Porque no puedo escuchar a Cortázar o a Luis Miguel, y no pensar en ti.

Porque no puedo mirar el morralito que me obsequiaste y no sentir que de alguna manera estás presente.

Porque aquí te siguen esperando la jícara y el popote que me pediste, que no serán de nadie porque son tuyos.

Porque de ti tengo discos compactos, y libros, que tuviste la gentileza de regalarme. 

Pero sobre todo, tengo tu impronta personal, tu voz, tu sonrisa, lo grato de tu compañía durante un almuerzo, el diálogo que contigo siempre se hace interesante y ameno. 

Y no quiero decir más, porque hallo es suficiente para explicar por qué no puedo hacer eso de "borrón y cuenta nueva". No puedo matar el pasado muy fresco y reciente, no puedo aniquilar la hermosura de una amistad muy especial, como la que hemos tenido.

De dos comunicadores, de dos profesionales, de dos intelectuales, se espera otra cosa. Se espera más. 

Y si ambos tenemos caracteres sanguíneos, si ambos somos capaces en un momento de enojarnos fuerte, también es cierto que en ambos está la posibilidad de enmendar el mal momento, de superarlo y de civilizadamente, retomar el hilo de la amistad.

Yo --sinceramente-- no quiero perderte. Espero que tú tampoco lo quieras respecto de mi.

Objeciones aparte. Tú y yo tenemos mucho en común, y creo que eso pesa más que un mal momento. 

Me parece legítimo, razonable, adecuado, que volvamos a tratarnos como dos seres inteligentes, que saben que hay mucho más para ganar, si nos mantenemos unidos en amistad, que si en cambio cada uno lo pierde al otro.

Piénsalo, porque aún es el buen tiempo para lograrlo.

La Navidad se acerca y eso genera un espíritu especial. Y no es sensiblería, es algo valioso que posibilita y permite reparar situaciones humanas a veces problematizadas.

Recientemente el Papa Francisco emitió un valioso pensamiento: "Nos resulta difícil perdonar a los otros. Señor, concédenos tu misericordia para ser capaces de perdonar siempre".

Mi perdón lo tienes. Ya te lo he dicho. 

Que el mejor lado de tu personalidad, surja esplendoroso, y se muestre con elegancia en una decisión que te va a dar paz y felicidad.

Así lo espero.  
 enigma
Textos protegidos por derechos de autor






Sunday, December 1, 2013

LA RAZÓN TERMINA POR VENCER

Lo de hoy no es ningún trabajo literario. Es apenas una parrafada.

Pero una que tiene su coherencia interna, su lógica y su orientación.

Es una parrafada dirigida a alguien en especial, que no voy a nombrar.

Es describir en pocas palabras un proceso interior y comunicarlo. Si la otra parte llega a leer el mensaje, o alguien se lo comenta, ¡bienvenida sea la circunstancia!.

Y si no se entera...no importa. Es parte integral del proceso.


"EL CORAZÓN TIENE RAZONES QUE LA RAZÓN NO ENTIENDE" ha escrito Andreea Petcu; una rumana que ilustra con videos las hermosas músicas del inspirado pianista e intérprete Ernesto Cortázar (mexicano).

Muchas veces repetí esta frase para intentar explicar mi situación ante otros. No hay lógica cuando se siente el amor. Se ama por lo que se siente, no por tales o cuales razones.

Pero cuando se está enamorado, el que menos las entiende es uno. 

El que más se resiste a ver una realidad como la ve quien está fuera de ella es uno. El que menos atiende la razón, y apuesta todo a los sentimientos es uno. 

Los sentimientos van por un lado y la razón por otro. Pero cuando uno reflexiona y evalúa una situación, --si se es honesto con uno mismo--  culmina abrazando la razón.

Tener que hacer a un lado los sentimientos no es facil. Es doloroso, pero a la postre, resulta necesario, para nuestra vida y la de la otra persona.

Si no lo hacemos, generamos situaciones innecesarias de tensión, de sufrimiento, de una división interior, y de malestar creciente. Y eso no es adecuado que ocurra.
Me disculpo por la parte que me toca, porque ha sucedido.

Sé que si alguien lee estas palabras se va a sentir feliz y reconfortada. Y quiero que asi sea. Lo que tuve que superar, está superado.

En una situación como la que se dio podemos pensar que ganamos todos o perdimos todos. Tal vez todos ganamos algo y perdimos algo, en ciertos aspectos, pero creo que al final salimos ganando todos. Cada uno en lo suyo.

Ahora pienso que hay que ceder paso a la civilidad, a la cordura, a la razón, --justamente-- y saber dejar de lado enconos, discrepancias, y tender un puente de entendimiento y amistad.
                                     
enigma
Textos protegidos por derechos de autor