Wednesday, December 5, 2012

Hoy no estoy para poesía

Mis trabajos literarios no son sólo poesía. También son prosa.
Y hoy no me siento como para escribir una poesía. Si escribiera una se llamaría "Decepción" y se referiría a la más grande decepción que he tenido en mi existencia hasta el presente.

Y simple y esquemáticamente el tema es así: uno toma contacto con alguien, surge una amistad, luego de pronto hasta el amor, ella termina por ser todo para uno, por un tiempo todo funciona a la perfección, y de golpe, la persona cambia, pero así, repentinamente, y empieza a dar signos de una manera de ser que no había demostrado antes.  Que la había ocultado, escondido, o disfazado.

Entonces surge la persona real, crudamente, tal cual es. Y cuando ello ocurre, sucede la gran decepción.

Porque uno se jugaba por esa persona. Porque uno apostó a ella y lo que significaba para uno. Porque hasta uno soñó con vivir juntos, y de pronto no sólo todo eso se desmorona, sino lo fundamental: lo que se viene abajo estrepitosamente es esa persona misma.

De pronto es como si se rasgó un velo y se deja ver la verdad. O como si se quito la máscara de una prolongada mentira, o de una especie de telenovela que se hizo ella misma, y dura e hiriente, surge una realidad que no tiene nada que ver con aquella imagen que la misma persona consciente o inconscientemente, había gestado y proyectado antes.

Entonces uno se siente profundamente decepcionado, defraudado. Es como si hubiese sido objeto de una estafa. Pero una estafa de sentimientos.

De cualquier manera, como amante de la verdad y perseguidor de la verdad, es preferible a tiempo saber que esta es la realidad, por más fea que sea su imagen, que la otra, edulcorada, poética, sensible, dulce, apacible, pero falsa.

Por hoy es todo. Gracias por leerme.

enigma

Textos protegidos por derechos de autor

No comments:

Post a Comment